En defensa de Kipling

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Septiembre 14, 2016

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Penguin lanzó en inglés una nueva edición de El libro de la selva, aprovechando el interés suscitado por la obra tras su más reciente adaptación cinematográfica. Pese a ser un relato incombustible y sumamente conocido en todos los rincones del mundo, Rudyard Kipling continúa siendo una figura incómoda, por sus ideas a favor del colonialismo occidental. Algunos admiradores de su obra se han visto obligados a salir en defensa del escritor, como el crítico del Washington Post y ganador del premio Pulitzer, Michael Dirda.

“A principios de este verano estuve en una conferencia literaria en la que se me ocurrió decir que Rudyard Kipling fue un escritor maravilloso”, relata el crítico en un artículo. “Inmediatamente, un número de personas en el público comenzó a abuchear y silbar. Dos de mis compañeros en el panel espetaron que Kipling estaba completamente fuera de los límites, siendo a la vez racista, misógino e imperialista. No me sorprendió esta reacción, pero quedé pasmado por su vehemencia. Hice un intento nervioso por defender al autor de Cuentos de las colinas, El libro de la selva y Kim. Declaré lo que muchos creen, que él es el mejor escritor de cuentos en inglés. Pero esto solo empeoró las cosas. Por último, con un poco de desesperación pregunté: ‘¿Cuántas de sus obras han leído realmente?’”.

Dirda no obtuvo respuesta y automáticamente se pasó a otro tema menos candente.

Rudyard Kipling nació en la India en 1865 y se caracterizó por su férrea autodisciplina. Comenzó a escribir tempranamente, publicando su primera colección de versos en 1886, bajo el título Cantinelas departamentales. Colaboró también en La gaceta civil y militar, donde publicó cerca de 39 relatos entre noviembre de 1886 y junio del año siguiente. En 1889, habiendo lanzado ya varias colecciones de cuentos, se trasladó a Londres, donde rápidamente se convirtió en un escritor de éxito. Relatos notables de ese período son “Sin beneficio del clero”, donde narra la desgarradora historia de un amor anglo-indio, y “Al final del camino”, en el cual describe las tensiones fronterizas de la India y que, según Michael Dirda,  “compite con Joseph Conrad en su intensidad”.

A mediados de 1890 Kipling era considerado el escritor inglés más famoso del mundo. Tras convertirse en padre, decidió enfocarse en la producción de relatos infantiles, dando vida así al personaje de Mowgli, el niño criado por lobos protagonista de El libro de la selva. Poco tiempo después publicó Kim, una historia de espionaje y de tono picaresco, cuyo héroe es un huérfano que mendiga y hace mandados en las calles de Lahore durante el período de la India colonial.

Con apenas 42 años, Kipling recibió el Premio Nobel de Literatura, además de otros importantes reconocimientos. Sin embargo, su legado como escritor va siendo cuestionado conforme pasa el tiempo. “Fue un defensor de la orden y la disciplina, la moderación y el deber”, escribe Michael Dirda. “Él creía en lo que llamaba ‘la carga del hombre blanco’, la obligación de Occidente de llevar la civilización a las ‘razas inferiores sin Ley’”.

En el siguiente link puedes leer la defensa completa a Kipling emprendida por el crítico en el Washington Post https://www.washingtonpost.com/entertainment/books/in-defense-of-rudyard-kipling-and-the-jungle-books/2016/08/02/86f5cb38-559c-11e6-b7de-dfe509430c39_story.html

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