Quiero aprenderme esta tierra

Compartimos un extracto de un texto en prosa de Gabriela Mistral que había permanecido inédito hasta ahora y forma parte del libro Elogio de la naturaleza, publicado este mes por editorial Lumen.

por Gabriela Mistral I 17 Enero 2024

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Voy a aprenderme esta tierra adonde me trajo el viento, una marea y un leño.

Aprenderme quiero, uno por uno, Dios mío, sus árboles que veía en sueño, aprenderme como palabra cada fruta. Desde el fondo de las quebradas, aprenderme los mugidos nuevos de los animales. El extraño sabor del aire, aprendérmelo, lleno de sal, de polen, de caña de azúcar.

Esta rojez de la tierra parecida a Bartolomé, con mi espalda sobre ella, aprendérmela.

El fervor de los colibríes en los cafetos floridos, parecido al fervor del cielo, aprendérmelo, antes del cielo.

Quiero moler todas las resinas y los bálsamos con mis dientes y mis manos, hasta que mi cuerpo tenga tus colores y tus sabores y en mí no quede cosa extranjera.

Cura mi cuerpo, salva mi alma, con tanta hierba ferviente, tanta agua bautista y dulce y columpio lento de orquídeas.

Aprenderme quiero, uno por uno, Dios mío, sus árboles que veía en sueño, aprenderme como palabra cada fruta. Desde el fondo de las quebradas, aprenderme los mugidos nuevos de los animales. El extraño sabor del aire, aprendérmelo, lleno de sal, de polen, de caña de azúcar.

Aprender el habla tuya quiero, aunque deba quemar la mía, el cuchicheo y el dejo y hasta que el sabiá1 me entienda, los pastos me hagan señales y se me alleguen las serpientes.

Quiero, quiero, quiero, desesperadamente y obedezco, mirarme a los ojos, oírme los pulsos, silbarme bien tu secreto.

Échame en tierra, revuélveme con tus santas motas de tierra, tus matorrales locos de insectos y tu champaña de mariposas.

Me olvidaré del olivar, de los pinos y los encinares. Me sé el recuerdo como el olvido.

Tómame que te tomo, no llego tarde por más que tenga la cabeza blanca que me he quemado en el horno de Daniel, en donde estuve quince años, del lado rojo del infierno, al que llamaban Babilonia.

 

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1 En Argentina y Uruguay es el nombre que se da a diversas aves paseriformes.

 


Elogio de la naturaleza, Gabriela Mistral, Lumen, 2024, 232 páginas, $17.000.

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