
Si bien Jūza Unno es visto como el fundador de la ciencia ficción en Japón, es al mismo tiempo un importante cultor de otro género literario masivo, el relato policial, como lo demuestra la traducción de El incidente del reptilario. El volumen contiene, sin embargo, apenas tres cuentos de Unno, por lo que es mejor acercarse a otros libros disponibles en español para conocer la faceta policial del autor.
por Rodrigo Olavarría I 10 Abril 2026
Vemos a Japón como una tierra donde el futuro parece tomar forma antes que en cualquier otro lugar, una nación inseparable de la propulsión hacia el porvenir y adicta a la proyección de cataclismos capaces de aniquilar la vida en el planeta. No es casual: el efecto psicológico de las dos bombas atómicas que pusieron fin a la participación de Japón en la Segunda Guerra Mundial y las obras de artistas como Osamu Tezuka, Katsuhiro Ōtomo y Hideaki Anno hablan de una nación que desea controlar el futuro. Podríamos incluso creer que la ficción especulativa surge en Japón después de Hiroshima y Nagasaki, pero sería un error, porque en 1937, 12 años antes que George Orwell publicara 1984, el japonés Jūza Unno (1897-1949) imaginó en El baño de música de las dieciocho un Japón post apocalíptico y diezmado, cuya población sobrevive bajo tierra, forzada a tomar diariamente un baño musical de media hora que los mantiene productivos, dóciles y patrióticos.
En poco más de seis años, la obra de Jūza Unno, conocido por el mote de “padre de la ciencia ficción japonesa”, pasó de ser una curiosidad literaria a ganarse un importante espacio en los anaqueles, gracias a una florida seguidilla de publicaciones en español iniciada por los bogotanos de Tanuki con El secreto del alma número diez (2018), traducido por Pablo Hevia, y la plaqueta Sobre el horror (2019), en traducción de Juan Camilo Orjuela. La editorial chilena Abducción los siguió con el ya mencionado título, El baño de música de las dieciocho (2021), una colección que reúne la nouvelle de 1937 que da título al volumen y otros tres relatos, traducidos por Nicolás Pérez Ferreti. Este es un libro fundamental, pues la mencionada novela breve permite atisbar la sospecha que producía en Unno el creciente militarismo japonés, nacionalismo que ese mismo año se manifestaría bajo la forma de crímenes de guerra comparables a los de la Alemania nazi.
El año 2022 vio la aparición otro libro de Unno, El paisaje del país de las cenizas. También publicado por Abducción y traducido por Nicolás Pérez Ferreti, consiste en una antología de cuentos que exploran la posibilidad de la vida extraterrestre, la destrucción del planeta y la subsistencia de los niños entre las ruinas de la guerra. Y este año, como si fuera poco, Editorial Telúrica publicó El incidente del reptilario, una sucinta muestra de tres relatos policiales de Unno, traducidos por Juan Luis Perelló.
En este punto deberíamos señalar que, si bien Jūza Unno es visto como el fundador de la ciencia ficción en Japón, es al mismo tiempo un importante cultor de otro género literario masivo, el relato policial. Dicho género fue tan popular en el Japón de fines del siglo XIX, que contó con revistas especializadas y un titánico adalid llamado Kuroiwa Shūroku, novelista y periodista que adaptó más de 100 clásicos a la lengua y realidad japonesa, entre ellos, El conde de Montecristo, Los miserables y los cuentos de Edgar Allan Poe y Arthur Conan Doyle. Ya en la segunda década del siglo XX, este pionero e introductor de la ficción detectivesca fue relevado por el autor y crítico Edogawa Ranpo (transliteración japonesa de Edgar Allan Poe) y el mismísimo Jūza Unno, quienes sumaron al panteón nutrido por las siluetas de C. Auguste Dupin, Sherlock Holmes, Isidro Parodi y Quirke las figuras de los detectives Kogorō Akechi y Soroku Homura, respectivamente.
Soroku Homura (transliteración japonesa del nombre Sherlock Holmes) es el protagonista de los tres cuentos incluidos en El incidente del reptilario, libro que se siente algo breve como presentación de la faceta policial de Unno; o innecesario, dada la presencia de otros dos libros del autor en librerías chilenas. Sí es interesante verificar cómo, incluso en una pieza detectivesca, el autor despliega su erudición científica, volviéndola una pieza inextricable de su narrativa, para combinarla con la morbosa perversidad del género eroguro, sobre todo en “El demonio de las vibraciones”, un truculento relato que rezuma admiración por Nikola Tesla. ¿Era necesario este libro? Creo que, si hablamos de libros, la expresión “menos es más” no aplica.

El incidente del reptilario, Jūza Unno, traducción de Juan Luis Perelló, Telúrica, 2025, 129 páginas, $14.000.