Los cuentos de hadas de Olga Tokarczuk

Una mujer que cuida a un niño discapacitado, no regresa a casa debido a una revelación que experimentó en la iglesia. Un aristócrata se retira de la vida para jugar el fantástico juego de mesa de un rabino que promete respuestas a las grandes preguntas de la vida. Una niña médium posee el don de revelar los misterios que están fuera del alcance de la mente humana. Un soldado soviético busca alivio sexual entre las bestias del bosque… Estos son los personajes de la flamante ganadora del Premio Nobel de Literatura, una escritora polaca devota de Jung que hace ya varios años que venía ganando cuanto premio existe en Europa Central. Este artículo de Paweł Kozioł repasa su obra, libro a libro, destacando su talento narrativo para cruzar los mitos y leyendas populares con una imaginación deslumbrante.

por Paweł Kozioł I 11 Octubre 2019

Compartir:

Relacionados

Olga Tokarczuk es una de las escritoras polacas más aclamadas por la crítica y una de las más traducidas, siendo Casa diurna, casa nocturna y En un lugar llamado Antaño sus mayores éxitos en todo sentido. La autora, nacida en Sulechów el año 1962, estudió psicología en la Universidad de Varsovia y actualmente vive en Wałbrzych. Destacada escritora, ensayista y devota de Jung, es una autoridad en filosofía y conocimiento arcano. De manera innegable, fue un gran descubrimiento en la literatura polaca en los años 90. Admirada tanto por la crítica como por los lectores, es un fenómeno de popularidad, respetada además por su buen gusto, su saber, su talento literario, su profundidad filosófica y su habilidad para contar historias. Ha dicho sobre su labor: “Para mí escribir novelas es como contarse cuentos de hadas uno mismo, pero en la madurez, como los niños antes de dormir”.

Después de haber probado la mano en la poesía cuando era adolescente, Tokarczuk guardó silencio durante muchos años, para regresar con Viaje del pueblo del libro, en 1993, una novela muy bien recibida por la crítica. Es una especie de parábola moderna que habla de una expedición fallida por el misterioso Libro y del gran amor que se desarrolla entre los dos personajes principales. La trama se desarrolla en Francia y España en el siglo XVII, pero no es el toque local sino la fascinación por el Misterio lo que es esencial.

La próxima novela de Tokarczuk, E.E, publicada dos años después, nos lleva a un pasado más reciente: su trama está ambientada a principios del siglo XX en Breslavia. Se descubre que el personaje principal, Erna Eltzner, desde entonces, E.E, una niña que crece en una familia de burgueses polaco-alemanes, posee el don de ser médium. Una vez más, Tokarczuk revela su fascinación por los misterios que están fuera del alcance de la mente humana.

Admirada tanto por la crítica como por los lectores, es un fenómeno de popularidad, respetada además por su buen gusto, su saber, su talento literario, su profundidad filosófica y su habilidad para contar historias. Ha dicho sobre su labor: ‘Para mí escribir novelas es como contarse cuentos de hadas uno mismo, pero en la madurez, como los niños antes de dormir’.

Su tercera novela, En un lugar llamado Antaño (1996) todavía es considerada ampliamente como su mayor y más resonante éxito y un logro destacado en la reciente prosa mitográfica polaca. Un pueblo mítico llamado Antaño, que se dice que está ubicado en el centro de Polonia, es un microcosmos arquetípico en el que convergen todas las alegrías y penas conocidas por la humanidad. Jerzy Sosnowski, un crítico literario, escribió sobre el libro: “Utilizando fragmentos de la historia real, Tokarczuk construye un mito, que es una historia perfectamente ordenada en la que todos los eventos, ya sean trágicos o malvados, están justificados”. En un lugar llamado Antaño relata el duro paso de una aldea imaginaria a través de un siglo de conflictos, golpes de Estado distantes y decadencia. Sin embargo, en el centro del escenario están los coloridos personajes de la aldea: un aristócrata que se retira de la vida para jugar el fantástico juego de mesa de un rabino que promete respuestas a las grandes preguntas de la vida; una loca amante de los perros perseguida por la luna; un soldado soviético que busca alivio sexual entre las bestias del bosque; un sacerdote que desea domesticar un río infestado de ranas. Por encima de todo, hay un Dios egoísta y vanidoso que se ha aburrido por completo con la humanidad y que debe tocar el segundo violín en el mundo panteísta de Tokarczuk de las cosas materiales: una raíz de hongo en expansión que une toda la materia o un molinillo de café de madera con el que una joven muele fuera de ritmo (así se comentó en The Economist).

Su siguiente novela, Casa de día, casa de noche, escrita en 1998 y preseleccionada para el Premio Literario Internacional de Dublín IMPAC en 2004, es diferente tanto en género como en tono, y de hecho es algo engañoso llamarla “novela”. Un híbrido de tramas diversas y más o menos avanzadas, observaciones que son casi ensayos, notas privadas y cosas parecidas, es el libro más personal y “local” de Tokarczuk, inspirado en el área donde vive (un pueblo en los Sudetes en el borde de la frontera polaca y checa), así como en la deslumbrante historia de la Santa Wilgefortis o Liberada de la Edad Media, una mujer a quien Dios salvó de un matrimonio no querido dándole un rostro masculino.

Aunque en 1997 se publicó una pequeña colección de tres cuentos de Tokarczuk, no fue hasta Concierto de varios tambores que los lectores tuvieron la oportunidad de admirar su talento como escritora de obras más breves. El libro salió en 2001 y consistía en 19 cuentos divididos en tres ciclos. El primero merece el término “autoanalítico”, ya que Tokarczuk aborda el fenómeno de la creación literaria y no literaria. El segundo ciclo es apócrifo; como la fascinante historia de Santa Wilgefortis, que se basó en una historia real que había descubierto en la Baja Silesia provincial; cuatro de los cuentos presentados en este volumen tienen raíces similares. Tokarczuk, a su muy particular manera, desarrolla las “continuaciones”, embellece y da vida a hechos históricos. El tercer grupo de historias ofrece observaciones realistas o, estrictamente hablando, psicológicas e incidentales.

 

El rastro (2017)

 

El año 2000 Tokarczuk publicó La muñeca y la perla, un ensayo que proponía una nueva lectura de la novela de finales del siglo XIX de Bolesław Prus, La muñeca, considerada una obra maestra de la literatura polaca. Su libro de 2004 Historias últimas, es otra recopilación de cuentos. Las formas breves, evidentemente, se están convirtiendo en su género favorito, tanto que incluso ha propuesto un festival de cuenta-cuentos.

Después de 2004, publicó dos libros, Anna Inn en los sepulcros del mundo en 2006 y Los errantes en 2007. Esta última novela fue nominada para el Premio Literario Centroeuropeo Angelus y recibió el Premio Literario Nike 2008. En 2018, la traducción del libro al inglés como Flights por Jennifer Croft ganó el Premio Internacional Man Booker, el premio literario más importante para la ficción internacional en Gran Bretaña. Muy diferente de sus otros libros, Anna Inn en los sepulcros del mundo fue escrito en el marco de la serie internacional “Mitos”, en que distintos autores (como, por ejemplo, Margaret Atwood) vuelven a contar mitos. Tokarczuk eligió volver a contar el mito de Inanna, la diosa sumeria de la cosecha y la guerra que va donde su hermana, la diosa del inframundo y la muerte, e inesperadamente regresa de allí al mundo de los vivos. Inanna tiene la oportunidad de regresar por su compañera de viaje, Nina Szubur, pero el regreso está condicionado a que ella lleve a alguien más al inframundo. Su ex amante será la ofrenda de sacrificio y su hermana participará en la triste obligación de quedarse en el inframundo. El aspecto más sorprendente de la novela es la creación de un mundo en el que el mito ocurre en un entorno futurista y ciberpunk. Los personajes usan mapas holográficos, el reino del inframundo se muestra como los subterráneos de una ciudad futurista, y los Padres Dioses a quienes Nina Szuber pide ayuda, se parecen a tecnócratas de alguna corporación malvada. El crítico literario Przemysław Czapliński observa que “Tokarczuk ha inventado un género, un idioma y una nueva forma de hablar solo para este libro”.

Los errantes no es un libro de viajes, sino un libro sobre el fenómeno del viaje. Después de una novela mitográfica con vínculos emocionales con el lugar descrito, Tokarczuk ha sorprendido a los lectores con un estudio de la psicología del viajar. Al mismo tiempo, el título del libro es el nombre de una antigua secta ortodoxa que creía que quedarse detenidos los hacía vulnerable a los ataques del mal, mientras que el movimiento continuo ayudaba a redimir el alma. Una motivación similar, aunque más secular y derivada del anhelo de libertad, impulsa a los héroes de cada uno de los temas de la novela. Hay una mujer que cuida a un niño discapacitado y que no regresa a casa debido a una revelación que experimentó en la iglesia; un investigador australiano que vuelve a visitar Polonia años más tarde, viene a ver a su amiga con una enfermedad terminal; una madre que se lleva a su hijo y deja a su esposo mientras está de vacaciones familiares en Croacia. También hay una historia del corazón de Chopin siendo transportado a Polonia, y uno de los anatomistas del siglo XVII, el profesor Ruysch, su hija y su colección de especímenes que finalmente se venden a la Rusia zarista. Con sus muchos temas interconectados, la estructura de Los errantes recuerda lo que Tokarczuk hizo en Casa diurna, casa nocturna. El concepto funcionó bien entonces, y lo hace también ahora.

Sobre los huesos de los muertos apareció en 2009. En la novela, la autora juega con el género del suspenso mientras aborda el tema de una manera más “humana” de tratar a los animales. La crítica alemana Anne-Dore Krohn destaca que es un libro fantástico. “Es una historia profundamente pesimista y melancólica sobre la protección del medio ambiente, ubicada en el paisaje de las montañas de Silesia, entrelazada con un motivo de suspenso”. El libro fue llevado al cine por Agnieszka Holland en 2017. La película, titulada El rastro, se estrenó en el festival de cine de Berlín y ganó el prestigioso Oso de Plata.

Su tercera novela, En un lugar llamado Antaño (1996) todavía es considerada ampliamente como su mayor y más resonante éxito y un logro destacado en la reciente prosa mitográfica polaca. Un pueblo mítico llamado Antaño, que se dice que está ubicado en el centro de Polonia, es un microcosmos arquetípico en el que convergen todas las alegrías y penas conocidas por la humanidad.

En 2012, Tokarczuk publicó El momento del oso, una colección de artículos, prefacios, piezas ocasionales, pensamientos y folletines humorísticos que inesperadamente se convierten en un compendio importante de la filosofía de la escritora. También es un manifiesto político, una reacción literaria a la violencia, la explotación, las mentiras y la propaganda promulgada por aquellos en el poder que la autora considera una de sus principales obligaciones al escribir. Lo político y lo literario nunca son divididos por Tokarczuk.

Los libros de Jacob, la novela largamente esperada y escrita durante un período de seis años, apareció en 2014. No es simplemente una novela sobre el pasado. Puede leerse como un texto reflexivo y a veces místico sobre la historia, sus giros y vueltas que determinan la fortuna de naciones enteras. Con casi mil páginas, varias docenas de hilos narrativos y personajes, Los libros de Jacob es una novela épica impresionante, multifacética y abierta a una amplia gama de interpretaciones. La historia se desarrolla en 1752, en la región de Podolia (parte de la Provincia de la Pequeña Polonia de la Corona polaca), gira en torno a un judío llamado Jacob Leibowitz Frank. El misterioso recién llegado de la remota Esmirna comienza a predicar ideas que rápidamente introducen la discordia en la comunidad judía. Considerado hereje por algunos y salvador por otros, pronto está rodeado por un círculo de discípulos devotos, y los disturbios que provocó pueden cambiar el curso de la historia. Tokarczuk se basa ampliamente en la tradición de la novela histórica, ampliando el alcance de este género. Ella representa la época con un cuidado meticuloso, que incluye la arquitectura, los trajes, los aromas. Visitamos casas señoriales, presbiterios católicos y hogares judíos, absortos en la oración y escrituras misteriosas. Ante los ojos de los lectores, el escritor teje una imagen de Polonia en sus días primeros, cuando el cristianismo, el judaísmo y el islam coexistían uno al lado del otro.

Olga Tokarczuk ha sido ganadora de infinidad de premios, incluidos los de la Asociación de Editores Polacos y los Premios Kościelski, el reconocimiento de los lectores del Premio Nike y muchas veces  nominada para el mismo Premio Nike. En 2002, Tokarczuk y su traductora al alemán Esther Kinsky recibieron el premio Brücke-Berlin de literatura traducida por la novela de 1998 Casa de día, casa de noche, premio que reconoce importantes obras literarias contemporáneas de Europa Central y Oriental y sus traducciones al alemán. Su cuento “La mujer más fea del mundo” se incluyó en la antología Best European Fiction 2011, una antología anual de historias de toda Europa, publicada por Dalkey Archive Press. La inquietante historia es sobre un hombre que se casa y tiene hijos con una mujer inapropiada. También recibió el prestigioso Usedomer Literaturpreis 2012 por su producción literaria. El jurado del premio la destacó especialmente por la restitución literaria e intelectual de la Baja Silesia en la experiencia histórica europea y en el idioma polaco. Ahora gana el Premio Nobel de 2018.

 

 

Este artículo se publica con la autorización de Paweł Kozioł y Culture.pl, donde apareció originalmente. Click aquí para ir al original. Traducción de Patricio Tapia.

 

Los errantes, Olga Tokarczuk, Anagrama, 2019 (se publica en noviembre en nuestro país).

 

Sobre los huesos de los muertos, Olga Tokarczuk, Editorial Océano, 2015, 304 páginas, $15.950.

 

Un lugar llamado Antaño, Olga Tokarczuk, Editorial Lumen, 2001, 256 páginas.